jueves, 9 de febrero de 2012

"Noticias de la noche", de Petros Márkaris


Segunda novela que leo de la serie del comisario Jaritos, y primera de la serie en orden cronológico. Publicada por primera vez en 1995 y editada en España en el 2000. Nos encontramos con un comisario algo menos perfilado que en el libro anterior. En ese sentido, creo que la serie va mejorando con el tiempo y refleja bien la evolución griega. Hay que pensar que la edición original de "El accionista mayoritario" es de 2006 y que se notan los once años transcurridos, tanto en los personajes como en el país. En ese sentido, por ejemplo, nos encontramos con un comisario bastante más machista que en las entregas posteriores.

"Poco después del asesinato de un matrimonio de inmigrantes albaneses, un hombre, también de origen albanés, se confiesa autor del crimen. El caso, en apariencia cerrado, se desvela mucho más sórdido y complejo cuando una periodista especializada en sucesos, Yanna Karayorgui, aparece asesinada. Kostas Jaritos, comisario de la policía ateniense, es el encargado de la investigación. Genuino antihéroe de novela negra, Jaritos recurrirá a su intuición, cinismo y experiencia para desentrañar una trama de comercio clandestino, muy turbio, en el que están en juego intereses económicos de importantes organizaciones griegas y albanesas."

Como ya dije en la reseña anterior, Márkaris es todo un descubrimiento y voy a seguir con él en las próximas semanas, entre otras cosas, porque necesito entender lo que está pasando en ese país, que a este paso acabará afectándonos a todos. 



 

2 comentarios:

jiescribano dijo...

Lo tengo pendiente, aunque quizá me haya enfriado un poco después de leer tu comentario y lo dejaré para más adelante. Siempre es bueno saber que mejora con el tiempo como los buenos caldos.

Golem dijo...

Casi me sabe mal haberte enfriado. La novela está francamente bien. Y ver evolucionar la sociedad griega, tráfico incluido, desde las primeras novelas hasta la euforia olímpica y la crisis actual tiene su gracia. Hasta me recuerda algo cercano.