sábado 7 de noviembre de 2009

"El símbolo perdido", de Dan Brown


Confieso. Soy uno de los que corrieron a comprar el nuevo libro de Dan Brown el mismo día en que salió. En Barajas, en el Relay de turno. En Valencia habían caído ya casi 100 páginas. Paré, porque estaba leyendo a Mankell y me tenía más enganchado saber quién era el asesino que odiaba a la gente feliz, que los avances de la ciencia noética en el libro de Brown. Aunque debo reconocer que la pausa ya fué con alguna ansiedad, porque la historia prometía pese a algunas derivas místicas.

Y entonces, perfecto, una buena gripe, casi 39 de fiebre, el estado ideal para leer a Brown. Con posibilidad de engancharte sin casi necesidad de grandes pausas, pero en estado de semiconsciencia para digerir mejor los excesos filosóficos del autor. Y en esas condiciones, genial, me lo he pasado en grande. Buena acción. Capítulos cortos. Una historia tan bien construida como las dos anteriores. Un Robert Langdon tan "sabut" como siempre. Por cierto, ¿cómo pudieron darle el papel al patán de Tom Hanks?. Debería haber sido Harrison Ford, por supuesto. Un malo curioso, bien construido sobre todo por la sorpresa final.

Y desde luego, un viaje imprescindible por Washington. Increíble. Se non è vero, è ben trovato. Al igual que en las dos novelas anteriores, Brown tiene la capacidad de proporcionar una enorme credibilidad a sus historias, gracias al buen trabajo de documentación previa que realiza. Ese principio de veracidad relativa es el que, para mí, le ha dado su mayor éxito, y el que le proporciona una capacidad de influencia notable capaz de alterar la propia realidad. Y a lo mejor es también su mayor peligro, ya que se corre el riesgo de olvidar que estás leyendo una novela y no historiografía de nivel.

La literatura y la vida.

Recuerdo por ejemplo, en París, en Saint Sulpice, que el párroco había tenido que poner una nota para desmentir las informaciones de Brown (mejor, las interpretaciones de Brown, pues la información era correcta, en la iglesia está la famosa línea del suelo y el obelisco). Y es que Saint Sulpice recibe muchos más peregrinos en busca de iluminación ahora que nunca. Es el movimiento browniano, el inicio de un nuevo tipo de peregrinación literaria. Pero no es desdeñable. Por supuesto, en Milán, nuestra mirada a La Última Cena, maravillosamente restaurada, ya no fué la misma que hubiera sido antes de leer el libro. Te lo creyeras o no. Y por supuesto, una de las Romas posibles es la de Angeles y demonios. Para los que nos gustan las ciudades, la presencia clara del paisaje urbano en las historias, su reinterpretación mágica, refuerza a Brown frente a otros autores, y le proporciona uno de sus mejores logros. Aún reconociendo sus excesos y sus deformaciones. Ver por ejemplo el link a Saint Sulpice que acompaño después para ver ese tipo de manipulación que tan elegantemente realiza nuestro autor.

Vuelvo a Washington. Y claro, cómo no, a la masonería. Esa es la clave de la historia. Debo reconocer que me ha sorprendido la enorme presencia de edificios masones en la ciudad, a la vista y al alcance de todos. Luego dejo algunos links. (Por cierto, en la web de alguno de los edificios ya han tenido que introducir una zona de análisis y desmentido parcial de las afirmaciones de Brown.)

No entro en la polémica sobre si todos los presidentes han sido masones o casi, como sostienen ciertas teorías de la conspiración y Ricardo de la Cierva (coño, a ver si Franco va y tenía razón). Tampoco es la tesis de Brown. Sí, y me parece su maniobra más inteligente, la de insinuar su presencia permanente y su influencia soterrada, que tendría un fiel reflejo y su mejor prueba, en la realidad construida de la capital del nuevo orden. Ese vuelve a ser el mayor atractivo de Brown. Muy por encima de disquisiciones filosóficas, científicas o religiosas. Y en ese sentido, sorprende la sencillez y a la vez la importancia real, del alcance de la crisis de seguridad nacional planteada en la novela. Pero vuelvo a cubrirme. No acabo de saber valorar donde empieza la realidad y donde la deformación, la reinterpretación.

Aunque incluso en la perspectiva filosófico-misticista, dejando de lado algunos excesos entusiastas, el mensaje de fondo es un sano optimismo humanista que me parece sensato en los tiempos que corren. Bueno, al menos es lo que me parece recordar en mi estado febril, así que si no lo entendí bien y realmente es propaganda de la iglesia de la cienciología, perdonadme pero no me he acabado de enterar mucho. Esos párrafos los pasaba con el turbo y entre escalofríos, para ver como continuaba la historia, que era mucho más divertido.

En resumen, que si os gustaron El Código y A&D, El símbolo no os defraudará. Como siempre, no es literatura de primera, y sobre todo no es historia, pero es muy entretenida. Me muero de ganas de ir a Washington D.C.


Links:

- A la página de Brown, la original: http://www.danbrown.com/



- A la página donde se desmiente alguna información sobre el código: http://lacomunidad.elpais.com/juanmanuel/2008/12/29/en-saint-sulpice-codigo-da-vinci-miente-

- A las webs de dos de los edificios explícitamente masones de Washington D.C.:


- The George Washington National Masonic Memorial: http://www.gwmemorial.org/index.php



- The House of the Temple, con visita virtual incluida a los escenarios del final de la novela: http://scottishrite.org/visitors/vtour.html




- Un artículo interesante sobre W. DC y el símbolo:

http://www.lavanguardia.es/cultura/noticias/20091027/53812067710/un-paseo-por-la-capital-de-ee.uu.-tras-los-rastros-de-dan-brown-washington-capitolio-george-washingt.html





- Otro artículo divertido sobre Daniel Brown, y sus andanzas juveniles por Asturias:



http://www.lne.es/gijon/2009/11/01/doble-vida-dan-brown/828394.html


- Un link a la Smithsonian, donde de momento parece que no tienen museo de la ciencia noética: http://www.si.edu/


- Y para acabar, un link a una web recomendable, con novela o sin novela, la Librería del Congreso, una de las mayores bibliotecas del mundo: http://www.loc.gov/index.html

miércoles 4 de noviembre de 2009

"Pisando los talones", de Henning Mankell


Voy completando el ciclo Wallander. Séptima entrega. Ya sólo me quedan dos títulos, "Cortafuegos" y "La pirámide", antes de llegar a la que parece que será última entrega de la serie, la recientemente publicada "El hombre inquieto".

No hay mucho que añadir a lo ya explicado en otras ocasiones. Aunque quizás, esta historia se me ha hecho un poco más larga que las anteriores. Parece que Mankell se siente cómodo con el personaje, con el entorno, y sobre todo, con el método, y en lugar de tomar su esencia, lo estira tal vez más de la cuenta, con lo que a veces resulta un poco reiterativo. Si en los primeros títulos se observaba una clara progresión y maduración , tanto del escritor como del personaje, en las últimas novelas se van añadiendo cada vez más páginas a las historias, hasta llegar a ser un poco agobiantes. Creo que la historia hubiera quedado mejor con unas doscientas páginas menos. No es por tanto, la mejor novela de la saga.




Link : A la página del autor en Tusquets Editores, donde se incluye un vídeo de presentación dela nueva novela de la serie.

viernes 23 de octubre de 2009

"El hombre más buscado", de John Le Carré


A sus 78 años , Le Carré está cada vez más irritado con el mundo actual y se le nota. Deja constancia de su ira y de su indignación con el curso de los acontecimientos en cada nueva novela. Este "Hombre más buscado" es una nueva vuelta de tuerca en esa denuncia permanente en que se han convertido sus libros. Tan bien escrita como siempre, con ese ritmo elegante que imprime a sus historias, incluso cuando describe las situaciones más duras posibles. Y con una historia construida como un mecanismo de relojería, en el que van encajando todas las piezas, hasta llegar a la colocación de la pieza final, que irrumpe como elefante en cacharrería.


El libro es una hermosa historia de amores imposibles, y de pequeñas y grandes dignidades, en el que los tres personajes principales, el checheno desvalido y torturado, la idealista abogada alemana y el maduro banquero inglés, conforman un triángulo que resulta creíble y entrañable, gracias sin duda a la prosa excelente de Le Carré. Pero sobre todo, la novela es también una oda nostálgica a los viejos espías. Pese a la dureza de sus métodos, basados siempre en mezclas complejas de chantajes, sutilezas psicológicas, información, y sobre todo inteligencia, los viejos espías eran auténticos gentlemans en comparación con la nueva generación, con el modelo Guantánamo. Al final, la tesis de Le Carré, que no por casualidad transcurre en Hamburgo, la ciudad de la que partieron los terroristas del 11-S, es que el miedo a la seguridad no puede justificarlo todo y que el mundo que surgió después de los atentados es, desgraciadamente, mucho menos libre de lo que era.


La novela deja un sabor de boca agridulce, de amargo contraste entre su extraordinaria calidad y la dura realidad que describe, en la que nadie sale bien parado del todo, ni personas ni países, a excepción, aunque también con sus zonas grises, del trío protagonista. Para mí, es una novela imprescindible para entender de verdad el mundo en que vivimos.


Os dejo con un enlace a una entrevista con el autor sobre el libro, el link a su página oficial y el enlace con mi referencia a su libro anterior, "La canción de los misioneros".



domingo 18 de octubre de 2009

Memorias de lectura - A modo de inventario (1)

A lo largo de todo el tiempo que lleva este cuaderno (nunca pensé que duraría tanto), se han ido acumulando libros leídos , para los que no he encontrado el tiempo, el hueco, o a veces las palabras, para incorporarlos a estas memorias. Y no me parece bien que se queden en el olvido, por lo que, aunque sea tan sólo como lista, y a modo de declaración, aquí quedan. A lo mejor hay tiempo o ganas para volver sobre alguno. Pero de momento, me sirve a mí también, de recordatorio.

1.- Fred Vargas: Toda su obra narrativa publicada. Maravillosa. Recomendable sin duda alguna. De la mejor y más personal novela negra que se escribe hoy. Falta por publicar en España su última obra. "Un lieu incertain". No os la perdías cuando salga.


























2.- Michael Connelly. Casi todo lo que me quedaba por leer, a excepción de los dos primeros títulos de la serie Bosch y las dos o tres novelas en las que no aparecen ni Bosch ni el agente Caleb. Excelente. Para mí ya es un clásico. Tengo ganas de poder leer "El veredicto", con el retorno de Bosch y sobre todo, la presencia de nuevo, del abogado Halley.
























3.- La tercera parte del ciclo "Berlin Noir", de Philip Kerr. Me va cogiendo. Esta entrega acaba transcurriendo en la Viena de postguerra, en un ambiente cercano al del "tercer hombre". Está bien.




4.- Con motivo del 20 aniversario, un libro-reportaje sobre los 30 días que precedieron y provocaron la caída del Muro. Es sorprendente como pueden derrumbarse realidades que parecían tan sólidas. Muy entretenido.




5.- Henning Mankell: El siguiente título del ciclo Wallander. Me reitero en lo dicho anteriormente. Cada título me gusta casi más que el anterior. Muy bueno.



6.- Un buen escritor de novela negra y/o de best-sellers. Bien escrito, mantiene la tensión todo el tiempo. Pero le falta algo.




7.- El Golem lee sobre el Golem. Preciosa recopilación de leyendas de los judíos en Chequia. Siempre me pasa que me gustan más todas las versiones de la leyenda del Golem, que la novela de Meyrinck. Se lee en un rato, en el avión por ejemplo.




8.- Estoy releyendo, sólo por placer, las aventuras del Capitán Alatriste. Pérez-Reverte es un gran escritor, con sus altibajos como todos, pero en este caso, ha conseguido crear un clásico.








Esto es todo. A modo de pequeño inventario, para que no se acaben perdiendo por ahí. Espero tener más tiempo para este blog, y para seguir los vuestros.

miércoles 7 de octubre de 2009

"Drive", de James Sallis



Voy a ser rápido con este "Drive". Es la típica novela negra que no me gusta. Personajes demasiado simples. No digo que esté mal escrita, pero incluso el estilo es demasiado tajante, seco. Novela sin intriga, sólo de situaciones. Se lee bien (es corta), y se puede olvidar. Se podría decir que no me ha conducido a ninguna parte.





sábado 3 de octubre de 2009

"Pálido criminal", de Philip Kerr


Segunda entrega de la tetralogía Berlin Noir. No voy a añadir mucho más a lo dicho anteriormente sobre "Violetas de Marzo". De nuevo tengo esa sensación ambivalente. Quizás, como decía Susana en su comentario, la ambientación y la trama detectivesca lo hacen irresistible desde su arranque y es imposible dejarlo. Pero a la vez, deja una ligera sensación de falta de verosimilitud. Y eso que, justo es decirlo, este segundo volumen es para mí claramente superior al primero. Pero pese a todo, me deja un cierto regusto de insatisfacción.

Contradicción permanente como véis.




miércoles 30 de septiembre de 2009

"Soria Moria", de Espido Freire



Isabella de Betancourt y Dolores Hamilton son dos adolescentes pertenecientes a la alta burguesía británica instalada en Tenerife a finales del siglo xix. Su vida ha transcurrido apacible y regalada, con el único objeto de casarse y perpetuar con su matrimonio el juego de alianzas e intereses que han diseñado para ellas sus mayores.La llegada a la isla de Scott y Thomas, dos muchachos de su edad, cambiará sus vidas y les hará enfrentarse por primera vez con las rígidas normas sociales de sus familias y de su clase. En vano tratarán de refugiarse en Soria Moria —un lugar mítico de los cuentos nórdicos, a salvo del tiempo y de la muerte—, pero ya ha pasado el momento de la imaginación y de los juegos infantiles, y la realidad se impone con la llegada de la edad adulta. Y por si eso fuera poco, el año 1914 está a punto de comenzar, y con él una guerra de proporciones hasta entonces desconocidas…



Hasta aquí la transcripción de la contraportada del libro. Un comienzo prometedor, resuelto a mi gusto, a medias. No había leído hasta ahora casi nada de Espido Freire. Y me he encontrado con una buena escritora, que sabe plantear una situación interesante, creando un ambiente propio casi de la novela romántica inglesa, a la que le falta sin embargo un punto de elegancia y un cierto dominio del lenguaje.

Hay partes de la historia bien apuntadas, como todo lo que hace referencia a Soria Moria, ese lugar mágico, proveniente de uno de los cuentos clásicos de la tradición literaria noruega, en el que se refugian los adolescentes huyendo aún de la madurez. Y también el ambiente opresivo de la época, y el juego de las presiones familiares y las estrategias de noviazgo-matrimonio, como elementos fundamentales de la progresión social.

Pero a la vez, hay algún exceso argumental, tal vez innecesario. La muerte de la niña, por ejemplo, sería más propia de la tradición gótica que de la romántica, y creo que distorsiona todo el resto de la historia, precisamente porque no parece tener consecuencias. O la completa inexistencia de los personajes masculinos.



Ilustración de Soria Moria


Es evidente que Espido Freire no es Jane Austin (espero que ella tampoco se lo crea), pero si se acepta ese principio fundamental, Soria Moria acaba siendo una bonita y triste historia, de una escritora interesante.


A la versión inglesa del cuento original noruego: "El castillo de Soria Moria": http://www.surlalunefairytales.com/authors/asbjornsenmoe/soriamoriacastle.html