jueves, 27 de agosto de 2009

"La muerte de Amalia Sacerdote", de Andrea Camilleri

Este es el primer libro que leo de Andrea Camilleri. Había oído hablar mucho de él, y sobre todo, de la serie del comisario Montalbano. La verdad es que casi siempre bien. Sin embargo, es posible que la elección de este nombre, homenaje al maestro Manuel Vázquez Montalbán, me causara una cierta reticencia. Como si fuera a encontrarme con una especie de discípulo o imitador. Y a veces, es bueno preservar a los mitos. Tal vez también, por fidelidad a Brunetti.


La realidad es que estaba equivocado y bueno es reconocerlo. Camilleri es un maestro. Al menos, esta pequeña novela así lo anuncia. Genial. Es imposible imaginar una historia tan entramada, tan sutil, sin ser italiano. Nada es lo que parece. Todo el mundo engaña a todo el mundo. Y nadie es inmaculado y puro. Los medios de comunicación, los políticos, los hombres de negocio y el crimen organizado, se entrelazan de tal manera, y con tal ritmo, que a veces resultan difícil de seguir. Si Larsson a veces resultaba complicado, Camilleri, en menos de doscientas páginas, es infinitamente más complejo. Y a la vez todo es muy sencillo, cuando todas las piezas, los vivos y los muertos, acaban ocupando su lugar en el puzzle.


La historia empieza así. "Michele Caruso, director de la RAI en Palermo, se niega a que el auto de procesamiento de Manlio Caputo, hijo del líder de la izquierda siciliana y acusado del homicidio de su novia Amalia Sacerdote, hija a su vez de un notable diputado del partido rival, abra el informativo regional de la tarde: «Esta historia es peligrosa para todos, también para quien debe dar la noticia». Y es que «una pura y simple noticia de sucesos» no es pura ni simple en Sicilia, en donde política, mafia y familia conforman una red tan sólida, que hasta la justicia y el periodismo los dos escenarios en los que transcurre esta magistral novela están a su servicio. Y en la que unos y otros confabulan, no para encontrar la verdad, sino para esconderla. La muerte de Amalia Sacerdote no es sólo una novela sobre la corrupción política, sino también sobre la fidelidad al orden establecido: los títeres de la televisión, la farsa de los abogados, el farol del fiscal, la desaparición de las pruebas, el misterioso amante de Amalia Sacerdote y, por supuesto, el alto precio de negarse a mirar hacia otro lado."

La novela ha sido galardonada con el II Premio Internacional de Novela Negra RBA y creo que aún no está publicada en Italia. Su título original es La rizzagliata, una palabra inexistente en italiano, posiblemente de origen siciliano, y que hace referencia a un arte de pesca, a una red ancha en la base y estrecha en su parte alta, donde los peces entran libremente hasta que poco a poco, se cierra el círculo amplio, quedando los peces atrapados.

Habrá que volver a Camilleri.

Y bueno, Italia es Italia, pero Venecia aún no es Sicilia. O no, que diría un clásico.




Declaraciones de Andrea Camilleri:

2 comentarios:

Cornelivs dijo...

Muy interesante, ya lo creo...!

Un abrazo.

Francisco Ortiz dijo...

Yo creo que autores como este están contando mejor lo que ocurre en nuestra época que muchos otros que van de listos y elitistas con prosa elevadísima e inútil a la postre.