martes, 24 de enero de 2012
"El puente de los asesinos", de Arturo Pérez-Reverte
domingo, 6 de marzo de 2011
"El manuscrito de nieve", de Luis García Jambrina
"Yo por bien tengo que cosas tan señaladas, y por ventura nunca oídas ni vistas, vengan a noticia de muchos y no se entierren en la sepultura del olvido, pues podría ser que alguno que las lea halle algo que le agrade, y a los que no ahondaren tanto los deleite. Y a este propósito dice Plinio que no hay libro, por malo que sea, que no tenga alguna cosa buena"
sábado, 22 de enero de 2011
"El manuscrito de piedra", de Luis García Jambrina
miércoles, 18 de agosto de 2010
"El asedio", de Arturo Pérez-Reverte
viernes, 4 de junio de 2010
"Quatrocento", de Susana Fortes

Lo mejor de "Quatrocento" es que lo compré hace algún tiempo en la tienda de la Galería de los Uffizzi, en la misma Florencia. Y que lo leí después, todavía con el sabor en los labios de la vieja ciudad. Así que puedo dar fe de que es fiel reflejo, sobre todo, de la Florencia actual, y creo que también de la ciudad renacentista. Escribe francamente bien Susana Fortes. Tal vez la parte que transcurre en la actualidad, la historia de la pintura que contiene el secreto de la vieja conspiración contra los Médicis, sea un poco forzada. Sin embargo, la trama histórica, la que cuenta la vida en los talleres artísticos de la ciudad en plena ebullición, las intrigas palaciegas entre el poder de la Iglesia y el poder civil y las luchas entre las familias, es apasionante. No se trata de una novela perfecta, pero como he dicho otras veces sobre otros autores y otras ciudades, vale la pena leerla porque ayuda a entender el alma de Florencia.
miércoles, 2 de diciembre de 2009
"Dido, reina de Cartago", de Isabel Barceló Chico


viernes, 25 de septiembre de 2009
"Vida y destino", de Vasili Grossman

Como decía Antonio Muñoz Molina en un comentario publicado en "El País", las grandes novelas son para el verano. Así que, casi justo con el final del verano y apenas antes de la entrada de este otoño que se anuncia como todos, a la vez triste y maravilloso, acabé por fin de leer la famosa novela de Grossman.
Dado que poco se puede añadir a lo mucho que se ha escrito sobre esta novela, dejo al final unos cuantos enlaces a varias reseñas de verdad interesantes y que vale la pena leer. Yo apenas voy a añadir algunas reflexiones personales.
La primera, como lector. Me he sentido muy bien al acabarla, porque es evidente que el mundo se divide entre los que han leído (y acabado) "Vida y destino" y los que no. Aunque esto es broma, sí es cierto que he tenido la sensación a veces de que era la típica novela que había que leer, novela objetivo, meta, criba de lectores serios y de lectorcillos de novela negra y demás zarandajas. Y esto a mí siempre me produce una enorme rebeldía, ya que defenderé siempre, que en lectura como en muchas otras materias no obligadas, la única guía que vale es la del placer de leer, el disfrutar con lo que se está leyendo o escuchando.
Dicho esto, pues, debo añadir que si he acabado el libro es porque realmente merece la pena. Es una de las mejores novelas que he leído en estos últimos años. Auténtica novela río, es un libro que arrastra pero no absorbe. Salvo algunos fragmentos magistrales, en los cuales no puedes parar de leer, el resto tiene un ritmo desigual, y a veces se hace demasiado lento. La excesiva fragmentación de la historia, de los personajes, de las situaciones, a veces también le hace perder la fuerza narrativa. Es por tanto, un libro difícil. Y a veces duro. Pero a la vez, tiene una fuerza tal, que pese a todo te lleva a no tirar la toalla. A descansar y combinarlo si hace falta con otras lecturas, pero acabar volviendo porque la intensidad del libro es apasionante. Por un lado, el momento histórico concreto, el período que se centra en la batalla de Stalingrado. Y por otro, el análisis y disección del nazismo y del estalinismo, y en particular de este último. Respecto al primero la aproximación es más tangencial, excelente, pero centrándose en los aspectos ya más duros del mismo. Por el contrario, la narración de la vida en la Unión Soviética es muchísimo más personal, interiorizada. Está contada con la profundidad de haber sido protagonista y desde el desencanto más terrible.
Hay historias imprescindibles, y ya seguro inolvidables: el episodio de la cámara de gas, narrado desde dentro; la historia de la casa 6/1; el encarcelamiento de Krimov, auténtico proceso en mejor tradición kafkiana; la evolución y contradicciones del científico Shtrum; la carta de su madre desde el gheto y el campo de concentración; la historia de Zhenia y su relacion con Novikov y con Krimov. Es curioso, pero a medida que estoy escribiendo me vienen a la cabeza más y más historias. Por ejemplo, las breves apariciones en escena del propio Hitler y Stalin, me parecen magistrales. O también la recreación del ambiente de sospecha permanente, de miedo a la delación, de autorepresión interiorizada que significó el estalinismo. Las relaciones entre los comisarios políticos y los militares, el conflicto permanente entre el poder político, la autoridad, y la propia racionalidad de las decisiones. Magistral la escena en que Novikov retrasa ocho minutos la salida de sus tanques para destruir un punto peligroso y evitar víctimas, es felicitado en público y delatado inmediatamente por desobediencia.
Creo que todos estos puntos, y muchos otros que me dejo, pero que me van viniendo a la cabeza a medida que escribo, hacen que sea una de las mejores novelas que he leído últimamemente, y que pueda recomendarla sin ninguna duda.
Y al final, Grossman deja la sensación última, de que aún en medio de la guerra más terrible, de la represión, de la tristeza, del dolor, del hambre, al final siempre hay un hueco a la esperanza y a la confianza en el ser humano.
El 23 de julio de 1962, el jefe ideológico del Politburó Mijaíl Súslov dijo al escritor que de publicarse, el libro haría más daño a la Unión Soviética que el Doctor Zhivago de Pasternak. Suslov notificó a Grossman que su novela no podría publicarse en al menos doscientos años. El comentario pone en evidencia tanto la presunción del censor, como el reconocimiento de la perdurabilidad del valor literario de la obra. Grossman murió en 1964, sin saber si su novela alguna vez sería leída por el público. Se publicó finalmente en 1980 en Suiza con la ayuda de disidentes soviéticos: Andrei Sajarov en secreto fotografió páginas del borrador conservadas por Semión Lipkin, y Vladímir Vóinovich consiguió sacar a escondidas las películas al extranjero. Cuando Mijjaíl Gorbachov inició su política de glásnost, la novela fue finalmente publicada en territorio ruso en 1988 en la revista Oktyabr y en forma de libro."
Hay muchas reseñas excelentes en la red. Os dejo dos buenos enlaces que me han gustado especialmente:
http://www.labitacoradeltigre.com/2007/12/13/vida-y-destino/
lunes, 13 de abril de 2009
"El alma de la ciudad", de Jesús Sánchez Adalid




sábado, 1 de noviembre de 2008
"Imperium" de Robert Harris

Robert Harris es un magnífico escritor, pese a ser un autor de best-sellers. Acaba de publicar un libro crítico (desde la izquierda del laborismo) sobre la última etapa de Toni Blair (bueno, de un primer ministro ficticio) en el que viene a insinuar si este (el ficticio por supuesto), no sería agente de la CIA porque de lo contrario no entiende nada. Pero como de "El poder en la sombra" hablaremos más adelante cuando lo lea, que sin duda caerá, volvemos a Roma.
Y es que después de Pompeya, una magnífica novela ambientada en la etapa previa a la erupción que destruyó la ciudad y en la que hace un repaso minucioso de las infraestructuras hidráulicas que hacían posible la vida y la civilización romana, Harris publicó una novela "Imperium" dedicada a la primera etapa de la vida de Cicerón, Marco Tulio Cicerón, en latín Marcus Tullius Cicero (pronunciado en latín como kíkero) (Arpino, 3 de enero del 106 a.C. - Formia, 7 de diciembre del 43 a.C.).
La novela, que transcurre en la Roma republicana, es una apasionante introducción al funcionamiento de la vida política en la época, y pone de manifiesto que las intrigas en la lucha por el poder forman parte indisoluble de la condición humana, y que solo la existencia de poderes alternativos consigue equilibrar de alguna manera la tendencia natural a la tiranía y a la arbitrariedad.
Espero que Harris publique pronto la segunda parte. Mientras tanto os copio algunas frases de Cicerón, alguna de las cuales aparecen en la novela y otras se pueden encontrar fácilmente en la red.
Algunas transmiten una visión sobre su Roma que puede parecer contradictoria, pero que revelan una gran pasión:
"Roma no es simplemente un concepto geográfico. Roma no se define por ríos, montañas o mares. Roma no es cuestión de sangre, de raza o religión. Roma es un ideal. Roma constituye la más alta encarnación de la libertad y el derecho que el mundo ha alcanzado en los últmos diez mil años, desde que nuestros antepasados decidieron bajar de esas montañas y vivir en comunidades regidas por la ley."
"¡Roma!. No un lugar abstracto en un escrito de filosofía, sino una ciudad gloriosa levantada sobre un río de podredumbre."
Otras simplemente me gustan:
"Ignorar cuanto ha sucedido antes del nacimiento de uno equivale a seguir siendo un niño para siempre."
"Un hogar sin libros es como un cuerpo sin alma."
Otras son premonitorias, o es que en el fondo la historia siempre se repite:
"Estos son malos tiempos. Los hijos han dejado de obedecer a sus padres y todo el mundo escribe libros."
"Si cerca de la biblioteca tenéis un jardín ya no os faltará de nada."
Hay muchas más pero esta es mi pequeña selección.
PD: No viene a cuento, pero buceando en la red descubro que el día de Todos los Santos es realmente el de todos los santos que no tienen otro día. Creencias religiosas de cada uno aparte, a mi siempre me ha parecido que el día en que se celebra tu nombre es importante. Así que copio y pego la lista del día, por si alguien se descubre ahí dentro. Sorprendente.
domingo, 14 de septiembre de 2008
"Un mundo sin fin", de Ken Follett

Hará unos 10 días que acabé de leer el folletón de Follett. Si dijera que me lo pasé mal, mentiría, porque de lo contrario sería imposible acabar las casi 1,200 páginas del novelón. Pero la verdad, lo único que de verdad me ha hecho gracia ha sido encontrar en dos libros seguidos la vieja sentencia medieval: "Huye rápido, véte lejos". Me sigo quedando con la peste según Fred Vargas.


Para no romper la tradición, un par de enlaces:
http://www.ken-follett.com/
http://www.catedralvitoria.com/home.html
lunes, 11 de agosto de 2008
"Tierra firme", de Matilde Asensi

Matilde Asensi es, para mí, nuestra mejor autora de best-sellers, por encima de Ruiz Zafón. No la más vendida, pero sí la mejor. Creo haberlo leído todo o casi todo, y aunque en ocasiones me puede resultar demasiado increíble o incluso pueril, o que a veces sus finales son excesivos (por ejemplo, "El último Catón"), el nivel general de sus novelas es mucho más que aceptable.
El principal acierto de "Tierra Firme" es recrear el Caribe del Siglo XVI, cien años después del descubrimiento, redescubriéndonos un mundo apenas conocido. A través de la historia de Martín Ojo de Plata - Catalina Solís, la autora nos describe la vida en las Indias y nos da una perspectiva excelente sobre la organización de la sociedad, del comercio y la economía, y de las bases sociales de la piratería. Y a la vez construye un magnífico libro de aventuras, en la mejor tradición de la novela de piratas (Salgari, Defoe,...). La aparente facilidad del libro esconde un lenguaje bien trabajado, y una historia bien planteada y resuelta, además de un amplio trabajo de documentación. El anuncio de que constituye el inicio de una saga, me parece una gran noticia, y me recuerda el buen trabajo realizado por Arturo Pérez-Reverte en la serie de Alatriste, para recrear una época, un lenguaje, y recuperar parte de una historia de España poco conocida.














