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domingo, 19 de febrero de 2012

"El topo" de John Le Carré




“El señor George Smiley, a diferencia de Jim Prideaux, no era hombre naturalmente equipado para circular bajo la lluvia, y menos aún en plena noche. En realidad, bien pudiéramos decir que era la versión definitiva de aquel prototipo del que Bill Roach era sólo el proyecto. Bajo, regordete y, en el mejor de los casos, de media edad, tenía la apariencia de uno de esos mansos londinenses que no heredarán la tierra. Tenía cortas las piernas, su aire al andar podía ser cualquier cosa salvo ágil, y su traje que era caro, le sentaba mal y estaba extremadamente mojado. Su abrigo, que ofrecía ciertos matices de viudedad, era de ese tejido negro y blando que parece ideado ex profeso para retener la lluvia. O bien las mangas eran excesivamente largas o bien los brazos eran demasiado cortos, por cuanto, al igual que le ocurría a Roach cuando iba con su impermeable, poco faltaba para que las bocamangas ocultaran los dedos. Por vanidad no usaba sombrero, por cuanto creía, con todo fundamento, que los sombreros le daban aire ridículo. «Pareces un huevo duro», observó su bella esposa, poco antes de abandonarlo por última vez, y, tal como solía ocurrir, esta frase crítica fue certera. En consecuencia, la lluvia había formado gruesas y persistentes gotas en los gruesos cristales de las gafas, obligando al señor George Smiley a bajar y echar hacia atrás, alternativamente, la cabeza, mientras avanzaba por la acera junto a las ennegrecidas arcadas de la Estación Victoria. Avanzaba hacia el Oeste, hacia el refugio de Chelsea, en donde vivía. Por razones desconocidas, su paso era un tanto inseguro, y si Jim Prideaux hubiera surgido de las sombras para preguntarle si acaso no tenía amigos que le transportaran en automóvil, el señor George Smiley hubiera contestado, seguramente, que prefería ir en taxi.”


He releído estos días "El topo", o mejor en su versión original , "Tinker, Taylor, Soldier, Spy". Y no he visto aún la película. De hecho no estoy seguro de querer verla. Me he reencontrado con el mejor Le Carré, un maestro en todos los sentidos. La novela es, tal como la recordaba, una obra perfecta donde todas las piezas van encajando poco a poco. Simplemente perfecta.

Me ha resultado impresionante, con la distancia, reconstruir el ambiente de la guerra fría y el verdadero alcance de la misma. La cantidad de violencia, tanto explícita como soterrada, que la acompañó. Tal vez con el tiempo, todos le dimos más importancia al adjetivo, fría, sin recordar que lo importante era el sustantivo, guerra. Le Carré nos lo recuerda con su habitual sutileza y elegancia.

Además, la novela es una enorme galería de personajes inolvidables, empezando por supuesto por Smiley, pero siguiendo por el propio Karla, el director del espionaje soviético, que se convertirá en su obsesión en las siguientes entregas. Pero también gente como Jim Prideaux, agente herido en Checoslovaquia y cuya historia da pié a toda la novela. O el resto de los personajes del Circus.

Para quien no la conozca, "El topo" cuenta la historia de la investigación que George Smiley, prematuramente retirado, tiene que realizar para desenmascarar al traidor que se ha infiltrado en los niveles mas altos del Circus, la cúpula del servicio secreto inglés. La novela está lejanamente inspirada en hechos reales, dado que efectivamente, el MI6 fue infiltrado por lo que se llamó "Los cinco de Cambridge" (Kim Philby, Anthony Blunt, Donald Maclean, Guy Burgess y John Cairncross), reclutados por el NKVD, futuro KGB, en el Trinity College de la Universidad de Cambridge.

Y en cuanto a la película, por los fragmentos que he visto tengo la sensación de que no mejora la serie que en su día realizó la BBC, con Sir Alec Guinnes en el papel de Smiley, pero parece una muy digna adaptación.








Trailer de la serie de 1979


 


Trailer de la película, con subtítulos en español.

sábado, 14 de enero de 2012

"El amante ingenuo y sentimental", de John Le Carré


Tres años después de "Una pequeña ciudad en Alemania", Le Carré publica en 1971 "El amante ingenuo y sentimental". Es la primera y creo que única novela que se aleja de su temática tradicional para hablar de la vida sentimental de un empresario, desde una perspectiva bastante atípica.

"Aldo Cassidy es un monótono ciudadano y próspero industrial que aplica todo su ingenio a perfeccionar de un modo rentable el funcionamiento de los cochecitos y sillitas para niños. Un día conoce a Shamus, un genio en el arte de atormentar, humillar y pisotear a burgueses insatisfechos. Entre los dos surge una relación sadomasoquista teñida de homosexualidad latente, que tiene como un extraño sabor a libertad. Y entre los dos hombres está Helen, la compañera de Shamus, que completa un disparatado triángulo amoroso que transforma al protagonista."


Según algunas fuentes, la novela podría tener elementos autobiográficos, basados en la ruptura de su primer matrimonio provocada por la relación del autor con la mujer de un amigo. En cualquier caso, todos los críticos coinciden en que sin duda es su peor libro y lo he podido constatar. Lo he ¿leído? en diagonal, página sí, página no, y aún así me ha costado terminarlo. Totalmente prescindible. Menos mal que ya llega Smiley.

martes, 13 de septiembre de 2011

"Una pequeña ciudad de Alemania", de John Le Carré


He visto estos días que en el Festival de Venecia se presentó una película basada en las novelas de Le Carré, concretamente en las del ciclo central de Smiley, con muy buena acogida. Me alegra que el viejo maestro de espías siga con buena salud. Por mi parte sigo recuperando sus viejas novelas y completando mis huecos. Entre ellos este título, "Una pequeña ciudad de Alemania", en referencia inequívoca a Bonn, capital de la antigua República Federal.

A principios de los años 70, Leo Harting, un funcionario de segunda de la embajada británica en Bonn, ha desaparecido llevándose consigo varios archivos secretos que pueden ser sensibles para el gobierno ya que contienen informaciones sobre las negociaciones pra la entrada del Reino Unido en el Mercado Común Europeo. El Foreign Office envía a la embajada a Alan Turner, un investigador rudo y curtido, que pronto chocará con la ineficiencia y la altanería de una parte del personal diplomático. En un contexto en el que se está produciendo un crecimiento preocupante de la extrema derecha como partido, Turner tendrá que enfrentarse tanto a las autoridades británicas como a las alemanas para recomponer el rompecabezas de la compleja personalidad de Harting y descubrir la verdad, que como siempre en las novelas de Le Carré, es de todo menos simple.

El autor, que pasó unos años trabajando en esa Embajada, aprovecha su buen conocimiento del terreno  para mostrarnos con sutileza e inteligencia, tanto la vida cotidiana de una pequeña ciudad de provincias convertida por las ironías de la historia en la capital germana, como la complejidad de la situación alemana y europea del momento, condicionada por la guerra fría y el enfrentamiento con el bloque soviético, pero también atrapada por los fantasmas de su propio pasado reciente.

Una historia magnífica en la que vuelven a aparecer todos los temas que impregnan la obra del autor. En especial la idea del espía como ser humano, con sus pequeñas miserias y grandezas, con sus motivaciones personales nobles o despreciables, que se mezclan sin solución de continuidad con el gran escenario de la historia.

He encontrado una crítica del New York Times del mismo año 68. Os dejo el enlace:

http://www.nytimes.com/books/99/03/21/specials/lecarre-germany.html


PD: Creo que ya solo me queda "El amante ingenuo y sentimental" para llegar al ciclo de Smiley: "El topo" (Tinker, tailor, soldier, spy), de 1974; "El honorable colegial", 1977 y "La gente de Smiley",1979. Ya puedo confesar que ese era el verdadero objetivo de este ejercicio de relectura de la obra de Le Carré.



Primera edición del libro, 1968.

lunes, 13 de diciembre de 2010

"Un traidor como los nuestros", de John Le Carré





Vuelve el viejo Le Carré en plena forma. Su última novela es una ilustración, tan lúcida como pesimista, sobre las conexiones entre el dinero limpio y el sucio, entre el mundo financiero de la City londinense y las necesidades de blanqueo de las mafias del Este.

Inglaterra está en plena depresión económica. Perry y Gail, una joven y típica pareja inglesa, él académico y ella abogada, deciden disfrutar de unas vacaciones en la isla caribeña de Antigua. Pero "el encanto del lugar empieza a desaparecer cuando Dima, el propietario del complejo turístico donde se hospedan, entra en su vida." 

Dima, mafioso ruso, diestro en el blanqueo de dinero, les pide que actúen como intermediarios con el gobierno británico. Quiere intercambiar asilo político para él y toda su familia a cambio de información sobre el blanqueo de dinero que realizan bancos europeos y está dispuesto a desenmascarar a todos los implicados, sus compañeros mafiosos, banqueros e incluso políticos británicos.

A partir de ahí, asistimos a un proceso tortuoso en el que el autor nos lleva primero por un Londres donde se mezclan las intrigas de los servicios secretos y los intereses económicos y políticos; después a un París en plena final de Roland Garros (la de Federer - Soderling) en el que se produce el contacto entre los distintos actores del drama; y finalmente a la idílica Suiza, primero en el hotel Bellevue de Berna y después en un chalet frente al Eiger donde se producirá el desenlace, en un final que recuerda en parte al de su última novela, "El hombre más buscado". 

Leyendo a Le Carré se aprende siempre. Esta vez, la novela es un curso acelerado de cómo funcionan una parte de las altas finanzas mundiales y de como se entremezclan intereses económicos no siempre claros. Como el autor dice en la entrevista que enlazo después, con una lucidez envidiable para un joven izquierdista a punto de cumplir los 80 años, citando unas palabras de su Smiley: "Ya hemos vencido al comunismo; ahora nos toca lidiar con el capitalismo".

Aunque la primera parte resulta un poco lenta, la novela se va acelerando y al final se hace corta. Para mi gusto, no es la mejor novela de la etapa post-comunista del autor (posiblemente lo sigue siendo "El jardinero fiel"), pero es una gran historia y vale la pena incluirla en el plan infinito. Aunque ya sabéis que mi opinión está sesgada por pertenecer a la categoría de fanáticos de Le Carré. 


Dejo el enlace a una entrevista publicada en El País en septiembre, con motivo de la presentación del libro. Me parece muy interesante.



miércoles, 8 de septiembre de 2010

"El espejo de los espías", de John Le Carré


Sigo recuperando a Le Carré. Después de publicar en 1963 “El espía que surgió del frío”, la obra que supone para el autor el paso del escritor de novelas de misterio al especialista en el género de espías, Le Carré publica en 1965 su cuarta novela, “The looking-glass war”, traducida en España como “El espejo de los espías”. A diferencia de la anterior, el libro no consigue mucho éxito pese a ser un retrato absolutamente realista del mundo de la inteligencia y los servicios secretos.


La novela cuenta la historia de una organización o agencia del gobierno británico, sin un nombre específico, conocida como “El Departamento”, que proviene de la época de la Guerra Mundial donde sí que jugó un papel importante contra los nazis con una red de agentes en el terreno. La inercia y la burocracia han hecho que la agencia perviviera en el tiempo dedicada a tareas más administrativas y burocráticas y se quedara atrás frente a la expansión de la línea principal de la inteligencia británica en esa época, el Circus, dirigido por “Control” y con la progresiva mayor presencia y dedicación de Smiley.

Por circunstancias, el Departamento se encontrará con algunas evidencias débiles y bastante precarias de que los rusos están queriendo instalar misiles en Alemania Oriental, cerca de la frontera. En plena guerra fría, con la crisis cubana todavía reciente, los viejos espías creen que ha llegado la oportunidad de recuperar su protagonismo y empiezan a preparar una misión en secreto, sin informar a los primos del Circus.

Para ello, reactivarán a uno de sus agentes de la segunda guerra mundial, Fred Leiser, un polaco afincado en Inglaterra, para que se infiltre en la frontera y les proporcione la información. A partir de ese momento asistimos al entrenamiento del agente, con una descripción realista de los métodos y técnicas empleadas en la época, pero también con una pizca de ironía británica por parte del autor, al poner en evidencia los métodos anticuados del Departamento. Al final y no sigáis leyendo si no queréis saber como acaba, Leiser cruzará la frontera, pero toda la operación se convertirá en un desastre, pues tendrá que matar a un guardia y a partir de ahí, la falta de dominio del terreno y lo anticuado de los sistemas de comunicación le pondrán al descubierto de inmediato. El Circus, que pese a todo estaba al tanto de la operación, la encubrirá y abandonará a Leiser a su suerte.


Como siempre en Le Carré lo más importante es el factor humano, las relaciones entre las personas y sobre todo, la motivación, el análisis de las causas profundas por las que la gente hace lo que hace, en especial cuando se trata de situaciones personales que rozan límites de riesgo o compromiso. El autor siempre maneja con maestría la dialéctica entre la Historia con mayúsculas y las vidas cotidianas que forman parte de esa historia, las vidas minúsculas de los que a veces acaban siendo héroes o villanos en la misma, y en ocasiones incluso pueden modificar su curso, aunque en este último aspecto también la visión de Le Carré es pesimista o escéptica.

Aunque no es la novela más entretenida del autor, se deja leer y desde luego es imprescindible para conocer el funcionamiento de los servicios secretos de la época y el clima en que actuaban. Pese a que Smiley también aparece en el libro, juega apenas un papel secundario.

Sólo para fanáticos de Le Carré como yo.

martes, 6 de julio de 2010

"Asesinato de calidad", de John Le Carré


Segunda de las novelas del autor y segunda aparición de Smiley. Es una historia sin espías, más detectivesca, basada en la investigación del asesinato de la mujer de un profesor, y enmarcada en el ambiente de los colegios exclusivos y tradicionales ingleses. Con pequeñas dosis de ironía y humor británico. Constituye junto con la anterior, la introducción al ciclo de Smiley, y resulta también algo inmadura y tentativa, en busca aún de la voz narrativa propia, que ya aparece con fuerza en “El espía que surgió del frío”. Me gusta más la "Llamada para el muerto".

Aprovecho para dejar constancia que he leído estas dos novelas y la de Calvino en libro electrónico, y cada vez encuentro menos diferencia a leer en un medio o en otro. El único problema es que leer así no me quita la adicción a querer comprar, poseer, el libro físico.







Os dejo con el consabido enlace a la Wiki en inglés, con más detalles de la novela:

sábado, 3 de julio de 2010

"Llamada para el muerto", de John Le Carré


Hace un tiempo publiqué una nota sobre “El espía que surgió del frío”, la tercera novela de Le Carré y su primer gran éxito. Me apetece recuperar su obra, que en su día leí de forma salteada e incompleta. Esta “Llamada para el muerto” es la primera novela de David John Moore Cornwell, su verdadero nombre, nacido el 19 de Octubre de 1931, y que como es conocido, trabajó durante los años 50 y primeros 60 para los servicios de espionaje británicos, el MI5 y el MI6, trabajo que abandonó tras su éxito como escritor.

La novela es también la primera aparición de George Smiley, el gran protagonista de toda la primera etapa de su obra, al que por cierto, no podré nunca desligar de la imagen de Sir Alec Guinnes en las dos series que protagonizó para la BBC. La obra es una historia a mitad camino entre la novela de espías y la serie negra, y resulta deliciosamente inmadura.





El Capítulo primero se llama precisamente "Breve historia de George Smiley" y el inicio, que describe perfectamente al personaje, me parece que anuncia ya a un gran escritor:

"Cuando lady Ann Sercomb se casó con George Smiley, hacia el final de la guerra, lo describió a sus asombrados amigos de Mayfair como «tremendamente vulgar». Cuando, dos años después, lo abandonó por un cubano, campeón de carreras automovilísticas, declaró enigmáticamente que si no le hubiera dejado entonces nunca habría sabido cómo hacerlo."

Y pocas líneas más abajo, Le Carré, al describir como la partida de Lady Ann supuso que efectivamente, algo de Smiley murió, hace una declaración de principios sobre lo que después será la naturaleza más profunda de sus novelas, la ocasión de hacer incursiones en el misterio de la conducta humana:

"La parte de Smiley que sobrevivió era tan ajena a su aspecto físico como el amor, o como su afición a los poetas olvidados: era su profesión, a saber, agente de espionaje. Era una profesión con la que disfrutaba, y que, piadosamente, le proporcionaba colegas tan oscuros como él en cuanto a personalidad y orígenes. También le proporcionaba lo que, en otros tiempos, le había interesado más que nada en la vida: la ocasión de hacer incursiones teóricas en el misterio de la conducta humana, disciplinadas por la aplicación práctica de sus propias deducciones."

Una vez leída, tengo la sensación de haber visto la película basada en el mismo argumento, pero no estoy seguro del todo. La filmó Sidney Lummet en 1967 y se estrenó con el título de "The deadly affair", y cambiando hasta el nombre de los protagonistas, porque el uso del nombre de Smiley se había vendido junto con los derechos de la película sobre "El espía...". Os dejo un enlace al trailer, por si alguien la recuerda con más precisión.

http://www.tcm.com/mediaroom/index.jsp?cid=34644

Y también el enlace al artículo de la Wikipedia en inglés, que proporciona una buena síntesis de la novela:






lunes, 8 de febrero de 2010

"El espía que surgió del frío", de John Le Carré



Hay temporadas en que no se tienen ganas de escribir. Aunque casi siempre saco el tiempo de leer, entre avión y avión, o a deshoras, o luchando contra el ordenador que cada vez se vuelve más tirano, hay rachas en las que no consigo la tranquilidad o la motivación para dejar aquí o en vuestros blogs, memoria escrita de lo leído. Por eso de vez en cuando hay que acumular textos y hacer inventario. Mientras va llegando el próximo, sí que me apetece dejar constancia de una nueva experiencia. En Navidades me regalaron un libro electrónico o digital, o como se llame, concretamente el Sony Reader, que se comercializa en Francia y en EEUU. Y acabo de terminar de leer mi primer texto en ese formato o soporte. Así que, ¿puedo decir que he leído un libro?.

Me gustaría conocer vuestras experiencias, pero puedo decir que me he ido acostumbrando cada vez mejor, y que aunque al principio me resultaba algo frío e incómodo, en estos momentos me parece utilísimo. Mucho me temo que aunque en nuestra generación no acabará de triunfar, para las próximas será más que habitual. Y que los editores se equivocarán si no se suman cuanto antes a ese futuro. Por supuesto, tengo claro que no sustituye al placer de tener al libro como objeto en la mano, y al placer de ubicarlo entre el orden y el caos, en nuestra biblioteca, para poder volver a él de vez en cuando. O al disfrute del paseo demorado por las librerías, a la caza de novedades o de textos inesperados. Pero por contra, la lectura del texto puro, sin envolturas, diría casi que sale reforzada. Y por supuesto, como sustituto futuro de los libros de texto, no tiene precio. Ya pueden empezar a reconvertirse los fabricantes de mochilas. Por lo demás, el mayor problema actual es la dificultad de conseguir títulos en castellano, bien por la división del mercado y la no existencia de un standard claro, o por la falta de apuesta de los editores. Creo que se va a corregir en un futuro próximo, aunque igual me toca cambiar de soporte. Ya veremos.




En cuanto a la novela, "El espía que surgió del frío", la leí hace muchos años y me apetecía mucho releerla. Ha envejecido muy bien, pese a que el mundo en el que transcurre ha cambiado tanto desde entonces. Tal vez esa es la grandeza de las obras maestras, que su mensaje está por encima de la época en que transcurren, y su contenido trasciende más allá de un espacio y lugar determinado. Más allá de la sutileza de la trama (el espía aparente traidor, instrumento para liquidar y/o reforzar a otro espía aparente traidor), la novela trata del contraste entre el papel de las creencias (la fé, sea en el comunismo o en cualquier otra cosa), la fuerza de los aparatos burocráticos y políticos, y el valor de los individuos. Bueno, me ha salido una frase demasiado trascendente, y a lo mejor no se entiende nada, pero igual sí. Casi que mejor, si podéis, volváis a leer el libro (en cualquier soporte).



Os dejo con dos enlaces. El primero en castellano a un artículo sobre la novela. Y el segundo al artículo de la wikipedia sobre el libro, que contiene un resumen completo del argumento (atención contiene spoilers, que se diría ahora). Y para el final, el trailer de la película que en 1965 dirigió Martin Rit, interpretada por un magistral Richard Burton como Alec Leamas y Claire Bloom en el papel de Liz.


http://www.elmundo.es/elmundolibro/2002/10/29/anticuario/1035837650.html


http://en.wikipedia.org/wiki/The_Spy_Who_Came_in_from_the_Cold







martes, 12 de agosto de 2008

"La canción de los misioneros", de John Le Carré



El maestro Le Carré ha vuelto a Africa. Y de nuevo te deja ese sabor amargo en el corazón que inunda sus últimos libros. Un intérprete hace su trabajo, y de pronto se ve envuelto en el corazón de las tinieblas, en medio de las fuerzas que mueven el mundo. Y como en "El jardinero fiel", el amor juega sus cartas, distinto pero igual. No hay esperanza o tal vez sí.


Nadie como Le Carré para comprender como funcionan algunos de las instituciones que nos gobiernan, y en particular, para describir las prácticas habituales de la hipócrita administración británica. Aunque sospecho que no deben haber muchas diferencias entre los distintos Servicios de Inteligencia del mundo, es posible que persista en el caso inglés esa mezcla de elegancia y vulgaridad que tan bien describe el autor. Autocontención y elegancia que se derrumban inmediatamente que la realidad desborda la calma aparente y que muestra crudamente lo que las apariencias tratan de ocultar.









La novela es excelente. Está tan bien escrita como todas la suyas. Tan exquisitamente narradas, que no te das cuenta apenas de lo inmensamente duras que son de fondo. Desde que se le acabó la guerra fría, desde que no hay enemigo exterior y que algunos proclamaron el fin de la historia, David John Moore Cornwell (verdadero nombre de este joven inglés de 77 años) ha redescubierto al enemigo interior y nos recuerda una y otra vez, que la primera víctima de todas las guerras, las declaradas y las no oficiales, es la Verdad.


"The mission song" es la novela número 20 del autor. Creo haber leído prácticamente todas y sin duda, es uno de mis autores favoritos. Espero que no tarde en traducirse su próximo libro, "A most wanted man", que saldrá publicado el próximo 23 de Septiembre. Habrá que esperar.


Dos notas finales. En primer lugar, en las Etiquetas creo que merecidamente se puede incorporar como Serie negra. En segundo lugar, ¿habéis oído hablar del coltan?. Vale la pena seguir los links que se adjuntan al final.


Links:


A la página oficial del autor:



http://www.johnlecarre.com/index.php



Al Coltan, un mineral básico en nuestra vida cotidiana (móviles, ordenadores,...), y que está en la base de algunas de las actuales guerras de África:


http://es.wikipedia.org/wiki/Coltan


http://www.solidaridad.net/noticias.php?not=696