lunes, 29 de noviembre de 2010

"Las marismas", de Arnaldur Indridasson


De vuelta a los nórdicos. Creo que ya dije al hablar de "La mujer de verde" que era una novela negra, negrísima y que el inspector Erlendur Sveinsson era el más triste de todos los tristes inspectores nórdicos de la actual generación. "Las marismas" me confirma esa impresión. Se trata de una gran novela de investigación, en la que por encima de todo primará, al igual que en la anterior, el regreso del pasado, la afloración de un viejo secreto de familia de terribles consecuencias. No en vano el autor es historiador de formación. Y a la vez, en este título que es previo a "La mujer de verde" aparece también la triste vida familiar del inspector y en particular la relación con su hija drogadicta.

La tradicional sinopsis:  "Holberg, un camionero de sesenta y nueve años, aparece asesinado en el sótano de su casa en el barrio de Las Marismas, en Reikiavik, junto a una nota incompleta de lo que aparenta una confesión -"Yo soy el..."-, que sólo cobrará sentido para Erlendur y su inseparable Sigurdur Óli cuando encuentran la foto de la tumba de una niña. Sin embargo, esa niña, fallecida hace más de cuarenta años, no fue asesinada. ¿Qué significa entonces el mensaje del misterioso Holberg, a quien nadie parece conocer? El drama que esconde la biografía del viejo y la exhumación del cadáver de la niña provocará el regreso de viejos fantasmas, también a la vida de Erlendur. Y, en el peor momento, una joven novia desaparece de su propio banquete de bodas."



Creo que puedo insistir en que la novela es excelente y que el amigo Arlandur es un gran escritor, y que la Islandia negra es muy, muy negra. Pero también puedo insistir en lo que decía en la anterior reseña. Que el mejor elogio que se le puede dedicar es que el libro está a la altura de la gran novela negra española.



3 comentarios:

Isabel Romana dijo...

Tomo nota para regalárselo a mi marido estas navidades. Y me alegra tu confirmación de que la novela negra española no le va a la zaga... Un abrazo bien fresquito.

César dijo...

Lo leí hace poco y me gustó mucho, aunuqe quizá con tanta lluvia y tanto pasado negro, la novela se hace algo plomiza!
Saludos

lammermoor dijo...

Me alegro de que te haya gustado. ES cierto que se nota que el autor es historiador y puede que por ello el pasado tenga tanto peso en las obras.
Te recomiendo que ahora leas La Voz.