domingo, 1 de marzo de 2009

"Ceux qui vont mourir te saluent", de Fred Vargas



Desde que descubrí a Fred Vargas en septiembre del año pasado vengo leyendo de forma más organizada sus libros antiguos. Y voy a ir publicando poco a poco mis impresiones de lectura, aunque partiendo de la idea general de que para mí es una muy buena escritora, no tanto de novela negra, como de novela de misterio. Y que sobre todo es una gran contadora de historias y de personajes, más que de ambientes o paisajes.

Después de escribir en 1986 su primera novela "Les jeux de l'amour et de la mort", creo que aún no traducida al castellano, el año siguiente publica "Ceux qui vont mourir te saluent", esta sí publicada y recientemente reeditada en España. Se trata de una historia que por primera y creo que hasta ahora única vez, transcurre fuera de ambiente francófono, pues está ambientada en Roma. Reproduzco de la red un resumen básico del planteamiento:


"Claudio, Tiberio y Nerón son tres estudiantes franceses que viven en Roma. Claudio es un chico mimado, egoísta, tierno y mujeriego; Tiberio, el huérfano, el más guapo y brillante de los tres, es un apasionado del latín clásico; Nerón es amoral, esteta y se peina a la antigua. Juntos conforman un grupo curioso, divertido y entrañable. En pleno mes de junio se ven inmersos en una aventura frenética, que conmueve los pilares de sus vidas y pone en entredicho su amistad. Henri Valhubert, coleccionista de arte parisino –y padre de Claudio–, es asesinado una noche de fiesta delante del palacio Farnesio, entre antorchas y muchedumbres ebrias. ¿Qué venía a hacer a Roma? ¿Y cómo ha podido beber una copa de cicuta? Al mismo tiempo, se descubre que unos valiosísimos dibujos de Miguel Ángel han sido robados de la Biblioteca Vaticana. ¿Tiene el crimen algo que ver con estas extrañas desapariciones?. "

A partir de estos mimbres Vargas construye una historia amena, que se lee con rapidez, y llena de giros inesperados y sorpresas a veces excesivas, que nos lleva a un final bien construido. Como será una constante en todas las novelas de la autora, Roma está ahí, pero no aparece. La historia se apoya en la ciudad, pero la ciudad no es protagonista, a diferencia de muchos otros autores de serie negra. Ni siquiera cuando la ciudad es París encontramos ese protagonismo, aunque la identidad cultural es más fuerte y más clara.

El libro marca además otro precedente, que es el de los protagonistas colectivos. El trío de los emperadores es un claro antecesor de los evangelistas que encontraremos en las próximas historias, y que junto al comisario Adamsberg son los grandes personajes de la escritora. A diferencia de sus sucesores, no han tenido continuidad posterior.

Pero en general, se nota todavía una cierta inmadurez, y tanto los personajes como la historia pecan de ingenuidad y falta de solidez. El gusto final que queda al terminar de leerla, siendo agradable, resulta insuficiente. Te quedas con la sensación de esperar más, sobre todo si se han leído otras obras posteriores. Así que, aún siendo la primera casi en orden cronólogico, no debería ser la puerta de entrada a una autora mucho más interesante, sino en todo caso, una obra a disfrutar después de conocer a la Vargas madura, para descubrir el proceso de formación de su universo posterior. Aunque en cualquier caso, resulta siempre entretenida.



Para acabar, una curiosidad, dedicada en especial en esta semana a nuestra amiga Susana en su cueva. Fred Vargas, arqueozoóloga y cuyo verdadero nombre es Frédérique Audoin-Rouzeau adoptó su pseudónimo en homenaje, compartido con su hermana gemela pintora, Jo, a Ava Gardner, y en especial , al personaje que interpreta la actriz en La condesa descalza, María Vargas.

Continuará.....

5 comentarios:

Cornelivs dijo...

Me gusta mucho tu blog, Fab, porque nos enseñas a buenos autores y muchas de sus obras.

Pero...¡es tan vasto el mundo de la literatura! ¡Nos queda tanto por leer! Necesitariamos muchas vidas para leer todo lo grande y bueno que se ha escrito.

Un abrazo...!

fab - golem dijo...

Gracias Cornelius por tu comentario.

Tienes razón. Y a todos nos pasa un poco que la vida es corta para todo lo que nos gustaría hacer, leer, recorrer el mundo en moto, tantas y tantas cosas. Como tú nos enseñas, lo que importa no es conseguir cambiar el mundo entero, sino intentarlo y en el camino conseguir moverlo un poco. Por eso, me conformo con contar mis impresiones, que no pretenden sentar cátedra, y me alegraría simplemente que a alguien algún día le arranquen una sonrisa o una inquietud.

Un fuerte abrazo.

Isabel Romana dijo...

Muy interesante esta entrada. Leí hace tiempo esta novela de Vargas y tampoco me entusiasmó. Ese trío de jóvenes no acababa de cuajar, como en cambio sí lo han hecho los apóstoles. Con todo Vargas es estupenda y soy de tu misma opinión en el sentido de que crea muy bien sus personajes. A mí me encanta. Un abrazo.

SUSANA dijo...

Estimado Amigo: Muchas Gracias doblemente!

Primero por la reseña, como siempre, cuidadosamente elaborada y ecuánime. No estoy segura de haber leído a Fred, en todo caso quizás fue hace mucho tiempo. Pero le voy a seguir el rastro.

Luego mi Agradecimiento por recordarme y sobre todo a Ava. Todo un detalle que Fred Vargas (Frédérique Audoin-Rouzeau) adoptara precisamente por pseudónimo el nombre de Gardner por el papel en La condesa descalza, María Vargas.
Caramba, es tan enriquecedor visitarte, nunca salgo igual de tu blog! (Y ahora tengo no sólo apremio por leer a Fred, también por ver nuevamente la vieja película)

Enorme Abrazo Fab!

Gww dijo...

No conocía a esta autoria así que voy a ir leyendo tus comentarios con interés. Gracias por dármela a conocer y por el esfuerzo de ir reseñando sus obras.

Un saludo.