domingo, 15 de enero de 2012

"No tengo miedo", de Niccolò Ammaniti


En septiembre hice una nota bastante crítica sobre otra novela de Ammaniti. Pero en la propia reseña ya decía que pese a todo le daría otra oportunidad, porque no me había disgustado del todo. Me molestaban más los excesos de la publicidad que el propio libro.

Acabo de terminar este "No tengo miedo" y me ha dejado mucho mejor sabor de boca, pese a que es un libro bastante más duro que el anterior. Poco que ver, tanto en la geografía como en la temática. La obra transcurre en la Italia rural a finales de los 70 y tiene poco del tono satírico y pasado de rosca del libro anterior. Es una historia más oscura y cruel, pero a la que la perspectiva infantil le aporta una dosis muy acertada de ingenuidad.

"El verano más caluroso del siglo. Cuatro casas perdidas entre los trigales. Seis niños, en sus bicicletas, se aventuran por entre los campos. En medio de ese mar de espigas, hay un secreto espeluznante que cambiará para siempre la vida de uno de ellos, Michele. Para afrontarlo deberá encontrar fuerzas precisamente en sus fantasías de niño, mientras el lector asiste a una doble historia: una que es vista con los ojos de Michele, y otra, trágica, que afecta a los mayores de Acqua Traverse, miserable caserío perdido entre los campos de trigo. El resultado es un relato poderoso y de una absoluta felicidad narrativa, donde se respiran atmósferas emparentadas con Las aventuras de Tom Sawyer o los Cuentos populares italianos de Italo Calvino y que mereciera en su momento los premios Viareggio y Strega. Novela del descubrimiento de uno mismo a través del peligro más extremo, y de la necesidad de afrontarlo, No tengo miedo es un adiós desolador a la edad de los juegos."

La novela es una obra seca y de ritmo intenso. Juega magistralmente con la doble perspectiva, la de los niños y la de los adultos. Y va avanzando con precisión hasta un final bien construido. Me ha parecido perfecta la recreación del mundo de la infancia en el campo, totalmente reconocible. En conjunto, una novela redonda. Publicada en el tiempo bastante antes de "Que empiece la fiesta", justifica sin duda el éxito notable del autor.




He descubierto después que existía una versión filmada de la novela con el mismo título. Con participación de nuestra Aitana Sanchez-Gijón. Dejo el trailer.

sábado, 14 de enero de 2012

"El amante ingenuo y sentimental", de John Le Carré


Tres años después de "Una pequeña ciudad en Alemania", Le Carré publica en 1971 "El amante ingenuo y sentimental". Es la primera y creo que única novela que se aleja de su temática tradicional para hablar de la vida sentimental de un empresario, desde una perspectiva bastante atípica.

"Aldo Cassidy es un monótono ciudadano y próspero industrial que aplica todo su ingenio a perfeccionar de un modo rentable el funcionamiento de los cochecitos y sillitas para niños. Un día conoce a Shamus, un genio en el arte de atormentar, humillar y pisotear a burgueses insatisfechos. Entre los dos surge una relación sadomasoquista teñida de homosexualidad latente, que tiene como un extraño sabor a libertad. Y entre los dos hombres está Helen, la compañera de Shamus, que completa un disparatado triángulo amoroso que transforma al protagonista."


Según algunas fuentes, la novela podría tener elementos autobiográficos, basados en la ruptura de su primer matrimonio provocada por la relación del autor con la mujer de un amigo. En cualquier caso, todos los críticos coinciden en que sin duda es su peor libro y lo he podido constatar. Lo he ¿leído? en diagonal, página sí, página no, y aún así me ha costado terminarlo. Totalmente prescindible. Menos mal que ya llega Smiley.

martes, 10 de enero de 2012

"Pacto de sangre", de James M. Cain




Dos años después del cartero, en 1936, Cain publica su segunda novela, "Double indemnity" en su título original. Aparece primero como novela por entregas en el "Liberty Magazine". Es de nuevo otra aproximación al tema de la "femme fatale". No por casualidad el título hace referencia a la doble indemnización a cobrar en caso de determinados accidentes en una póliza de seguro.



"Pacto de sangre" es la historia de un agente de seguros y de su atracción por la mujer de un cliente que le propondrá participar en el asesinato de su marido y cobrar la póliza. Aunque al principio todo sale bien, la personalidad de la protagonista y el papel jugado por otro de los agentes de la compañía hará que las cosas se compliquen cada vez más.

En 1944, la novela sirvió de base para una de las mejores películas de serie negra que recuerdo, "Perdición", dirigida por Billy Wilder e interpretada por Fred MacMurray, Barbara Stanwick y Edward G. Robinson. El guión estaba firmado nada menos que por el propio Wilder y por Raymond Chandler, quién al parecer hizo incluso un pequeño cameo y aparece un momento leyendo un libro.


domingo, 8 de enero de 2012

"El cartero siempre llama dos veces", de James M. Cain



Después de Connelly, dos obras maestras de la serie negra americana. James Mahallan Cain (1892-1977) es, sin duda, otro de los grandes de la novela negra americana clásica, la de los años 30 y 40, la época dorada de Chandler o Hammett. Y sin duda también, un verdadero especialista en la figura de la "femme fatale" capaz de hacer perder totalmente la cabeza a los hombres y utilizarlos para sus malvados propósitos. Su primera novela negra, publicada en 1934, es precisamente este "The postman always rings twice", auténtica joya del género. Y aunque seguro que todos hemos visto la o las películas, vale la pena leer las fuentes, los textos originales. En este caso, al menos para mi gusto, ha envejecido bien.

En cuanto al argumento, es sobradamente conocido. Copio de la Wiki: "Frank, una persona de mal vivir, hace una parada en la California rural y entra a comer en un local. Se queda a trabajar allí. El local está regentado por una joven y bella mujer (Cora) y su marido de mucha más edad (Nick), un inmigrante griego. Frank y Cora inician una relación clandestina. Cora está cansada de su situación, casada con un hombre al que no quiere y trabajando en un local del que quisiera ser propietaria para poder hacer mejoras. Ella y Frank planean asesinar a Nick para comenzar una nueva vida juntos sin que ella pierda el local. Su primer intento resulta fallido, pero al final lo consiguen."

No sigo, por si alguien no conoce el final.


Y en cuanto a las películas (Tay Garnett en 1946, con Lana Turner y John Garfield, y Bob Rafelson en 1981, con Jessica Lange y Jack Nicholson), al margen de que resulta divertido comparar la evolución estética, las dos son dos magníficas adaptaciones.







viernes, 6 de enero de 2012

"Llamada perdida", de Michael Connelly


Segunda novela de Michael Connelly que recupero. "Chasing the dime" (2002) en su título original, creo que algo así como "Persiguiendo el dinero". Aún manteniendo el sello de calidad marca de la casa, no me ha gustado tanto como la anterior, y mucho menos que cualquiera de la serie Harry Bosch. Es decir, es una novela bien construida, con la habitual aceleración y vueltas de tuerca de sus argumentos. Pero en conjunto, me ha resultado menos creíble que el resto de sus libros. Tal vez porque el planteamiento inicial resulta demasiado forzado o porque la solución final también lo sea, no lo sé, pero al final, me quedo con la impresión de que es uno de sus libros más flojos. En resumen, sólo para incondicionales (como yo).

"Pierce es un investigador de informática molecular volcado en un estudio que podría revolucionar el mundo de la medicina. Su obsesiva dedicación al trabajo ha repercutido en su vida privada, dando al traste con su relación con Nicole. Tras abandonar la vivienda que compartía con ella, Pierce se instala en un nuevo apartamento con vistas a la playa de Santa Mónica. Allí empieza a recibir extrañas llamadas telefónicas de hombres que buscan a una tal Lilly y descubre que ella está en algún problema grave. Pierce será inexorablemente arrastrado al mundo de Lilly, bien distinto a cualquier mundo que ha conocido. Es el mundo nocturno de los servicios de compañía, sitios web, el sexo y las identidades secretas. Pierce caerá por un agujero y abandonará su vida ordenada en una frenética carrera para salvar la vida de una mujer que nunca ha conocido."

Lo más divertido, encontrar un enlace claro con uno de los casos principales de Harry Bosch, el del fabricante de muñecas.

"—Ella se fugó de casa cuando éramos niños. Entonces la mataron... Fue un tipo
que había matado a mucha gente. Chicas que iba a buscar a Hollywood. Al final la
policía lo mató y... eso fue todo.

—Un asesino en serie... ¿cuándo fue?

—En los ochenta. Lo llamaron el Fabricante de Muñecas. Los periodistas les
ponían nombres a todos, ¿sabe? Al menos entonces.

Pierce vio que Langwiser revisaba su historia contemporánea.

--Recuerdo al Fabricante de Muñecas. Yo estaba en la facultad de derecho de la
UCLA. Más tarde conocí al detective que le disparó. Se ha retirado este mismo año."

 

Link: Como en la reseña anterior, también a la página oficial de MC:  http://www.michaelconnelly.com/novels/chasingthedime/

miércoles, 4 de enero de 2012

"Luna funesta", de Michael Connelly


Como casi siempre, decir Michael Connelly es una garantía de calidad. Estoy completando algunos de los títulos del autor que me faltaban. Entre ellos esta "Luna funesta", publicada originalmente en el 2000 y ambientada en su mayor parte en Las Vegas.

"Cassie Black desea cerrar su historial delictivo para siempre. Trabaja en un concesionario de automóviles de Los Ángeles, pero un hecho inesperado le obliga a jugárselo todo a una carta. Necesita dar un golpe final que le permita realizar el último sueño. Para ello recurre a Leo Renfro, un amigo de los viejos tiempos que le propone participar en un gran robo en Las Vegas. Cassie cree que con su experiencia como ladrona de guante blanco logrará salir airosa de la operación."

Aunque le cuesta un poco arrancar, una vez coge velocidad es absolutamente imparable. La segunda parte es mucho mejor que la primera.

Dejo un enlace a la página oficial del autor:  http://www.michaelconnelly.com/novels/voidmoon/


lunes, 2 de enero de 2012

"El gran Gatsby", de Francis Scott Fitzgerald


Y para empezar el año con buen pie, "El gran Gatsby". Reconozco que no había leído la novela. Y ahora creo que es imperdonable. Como dice Harold Bloom en una de las citas que se recogen en la contraportada: «El gran Gatsby tiene pocos rivales como la gran novela americana del siglo XX. Al volver a leerla, una vez más, mi inicial y primera reacción es de renovado placer.»    

Efectivamente, ha sido todo un placer leerla. Incluso recordando bastante la historia, su lectura es un descubrimiento, literatura en estado puro, un placer estético. Y creo que a ese disfrute ayuda en gran medida la nueva traducción de Justo Navarro que Anagrama acaba de editar. De hecho, he consultado alguna edición antigua de la novela y se entiende perfectamente la necesidad de esta nueva traducción.
Copio parte de la contraportada:

"¿Quién es Gatsby, el personaje que da nombre a uno de los mitos creados por la novela del siglo XX? Jay Gatsby es un misterio, el hombre que se inventó a sí mismo y ha montado una inmensa fiesta para reconquistar a la deslumbrante Daisy Buchanan, que una vez lo quiso. Nadie sabe de dónde ha salido. 

 Estamos en la primera hora de la Edad del Jazz, en los felices y cinematográficos años veinte, en Nueva York, tiempo de diversión y emoción, orquestas y tiroteos. Gatsby vive en una fabulosa casa de Long Island, y a sus bailes acude «el mundo entero y su amante», cientos de criaturas a quienes no hace falta invitar, insectos alrededor de la luz del festín. La puerta está abierta, y la atracción más enigmática del espectáculo es el dueño de la casa, un millonario que quizá sea un asesino o un espía, sobrino del emperador de Alemania o primo del demonio, héroe de guerra al servicio de su país, los Estados Unidos de América, o simplemente un gángster, un muchacho sin nada que se convirtió en rico. Lo vemos con los ojos del narrador, Nick Carraway, que dice ser honrado y haber aprendido a no juzgar a nadie.
En el verano de 1922, buen año para la especulación financiera y la corrupción y los negocios que se confunden con el bandidismo, parece que sólo hubo fiestas y reuniones para comer y beber, y que pocas veladas acabaron sin perturbación. Hay amantes que rompen con una llamada telefónica la paz de un matrimonio, y una nariz rota, y un coche que se hunde humorísticamente en la cuneta, y un homicidio involuntario, y un asesinato, pero la diversión recomienza siempre. Jay Gatsby es un héroe trágico que se va destruyendo conforme se acerca a su sueño: la reconquista de una mujer a la que dejó para irse a la guerra en Europa. Quiere cumplir su deseo más inaccesible: recuperar el pasado, el momento en que conquistó a Daisy Buchanan."


Como muestra del tono de la novela copio aquí tres fragmentos, el principio, una de las primeras apariciones de Gatsby (imposible no acordarse de Redford) y las frases finales. Insisto, una maravilla de elegancia y delicadeza. Ah, y lo mejor que se puede decir de la película una vez leído el libro, es que no le desmerece.

"Cuando yo era más joven y más vulnerable, mi padre me dio un consejo en el que no he dejado de pensar desde entonces.

“Antes de criticar a nadie”, me dijo, “recuerda que no todo el mundo ha tenido las ventajas que has tenido tú.”



"Se notaba el verano en los tejados de los hoteles de carretera y en las estaciones de servicio, donde los surtidores rojos, nuevos, se levantaban sobre charcos de luz, y cuando llegué a casa en West Egg aparqué el coche en el cobertizo y me senté un rato en el jardín, en un cortacésped abandonado. Ya no soplaba el viento, que había dejado una noche clara y ruidosa, con alas que batían en los árboles y el sonido persistente de un órgano, como si el fuelle poderoso de la tierra insuflara vida a las ranas. La silueta de un gato se movió vacilante a la luz de la luna y, al volver la cabeza para mirarlo, vi que no estaba solo: a unos quince metros de distancia una figura había surgido de la sombra de la mansión de mi vecino y de pie, con las manos en los bolsillos, contemplaba la pimienta plateada de las estrellas. Algo en la lentitud de sus movimientos y en la seguridad con que apoyaba los pies en el césped me sugirió que se trataba de mister Gatsby, que había salido a calcular qué parte le correspondía del firmamento local.



"Gatsby creía en la luz verde, el futuro orgiástico que año tras año retrocede ante nosotros. Se nos escapa ahora, pero no importa, mañana correremos más, alargaremos más los brazos y llegarán más lejos... Y una buena mañana....

Así seguimos, golpeándonos, barcas contracorriente, devueltos sin cesar al pasado."

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"Gatsby believed in the green light, the orgastic future that year by year recedes before us. It eluded us then, but that’s no matter—tomorrow we will run faster, stretch out our arms farther…. And one fine morning—— 

So we beat on, boats against the current, borne back ceaselessly into the past."